octubre 28, 2006

E ritorno da te

¿Volveré junto a ti?
Seguramente, alguna vez has terminado una relación amorosa... Y no importa el discurso que hayas hecho, dicho o escuchado al momento de dar por finalizada la historia de ambos, el resultado es el mismo: una depresión, que en ocasiones suele ser leve (lo más frecuente), otras va más lejos, hasta un nivel medio o incluso uno alto; y en un caso extremo, al nivel psicótico.
Los síntomas son variados, y dependen mucho del carácter de la persona, y del nivel de depresión que se esté cursando (aclarando que se puede evolucionar e involucionar de uno a otro estadio, dependiendo de factores externos).
En fin, supongo todos hemos o estamos sujetos a pasar por algo así a lo largo de la vida.
El caso es, ¿Cómo hacer para olvidar la situación "ya no seremos novios"? A mi pobre punto de vista y con la escasa experiencia que tengo en el tema... puedo ahora decir que siempre, lo primero que intentamos es "olvidar" es la persona (más aún si fuimos los agraviados, o sea, los que escuchamos el discurso), ¡y es que realmente es un proceso dificil y complicado!
Resulta que se requiere ser extremadamente fuerte para poder olvidar a alguien... y muchas veces no somos tan fuertes, porque como seres humanos, nos negamos a olvidar algo que fue de lo más maravilloso de nuestras vidas; o peor aún, nos ponemos a pensar en lo que sería si aún estuvieramos al lado de esa persona.
¡Grandes errores! Lectores míos, el dar por concluída una relación, no signifíca que se tenga que olvidar a esa persona, o esos momentos. Al contrario, se trata de recordarlos, si no con alegría, al menos recordarlos sin que nuestros sentimientos y emociones se alteren. Sería lo ideal.
Desgraciadamente, no todos han logrado hacer eso... pero en cuanto lo logren, verán que todo pasa tan ligero que de un momento a otro, ya han olvidado la situación (el hecho de haber terminado).

Sin enbargo, en la práctica de este método (por así llamar al proceso de recordar sin efectos negativos en nuestras emociones), he encontrado pensamientos que me impiden volver a intentar restaurar la relación (No dar una segunda oportunidad); y es que en verdad te ponen en un aprieto, cuando las personas que amaste o quisiste te proponen regresar o volver a tu lado (y es peor aún, cuando tú eres el que quiere externale eso mismo a alguien). La razón a ésto, lamentablemente, no la he determinado.
Pero puedo decir, que intentar con alguien que ya ha pasado, no es, ni será lo mismo... (aunque, vuelvo a remarcar, mi gran experiencia en este tema, me impide decir con seguridad si esta "regla" se cumple).
"Una vida entera a mi no me vale, porque no se viven, dos historias iguales..." Finalizo con esta frase de una canción de Laura Pausini. Tiene mucho sentido a todo lo que he escrito con anterioridad. ¿Qué será?