agosto 15, 2008

Corazón, mente y cuerpo


Corazón, mente y cuerpo.

Y estabas ahí, sentado en una banca del parque central, sólo con tu soledad, tus sentimientos, e
ras tú y nadie más. La gente que pasaba te daba igual, las bullas, risas, gritos y llantos de los niños te eran indiferentes al grado tal, que ni los escuchabas. Era evidente, de este mundo, estabas desconectado.

Y es así como aquella tarde se te fue, no comiste, no reiste, ni miraste a tu alrededor. Curioso, tu madre también lo hacía, sólo que ella se encerraba en su casa por días, semanas enteras. Pero tú, la noche ha caído, sigues ahí, en la misma banca, con la misma ropa y la misma bolsa de churros que compraste horas antes ¿Qué harás? ¿Dónde irás?

La noche crece, la neblina aparece, la gente corre a sus casas, uno que otro despistado - no tanto como tú - sigue ahí, las parejas acaparan los lugares más oscuros del parque - excepto el tuyo, que para variar es el más oscuro del parque -.

Sigues atónito, los churros se han agriado - pues el calor y las moscas son bastantes - las palomas del parque te rodean, se suben en ti, eres una estatua viviente - pues aún respiras - no te mueves, parpadeas en ocasiones, las parejas se han cansado de esperar te retirees del lugar y se han ido a sus casas - has quitado el deseo a muchas - nada parece importante ¿Qué piensas? ¿Qué sientes? ¿Qué haces?

Preguntas al aire, no las respondes. Tu madre las hubiese respondido para luego seguir en su enajenamiento mental. Depresión, tristeza, coraje ¡Algo debes sentir! Sufro y lloro, me revuelco y no consigo saberlo, a nadie ni nada ves, tu mirada está fija.

Pero espera, algo es seguro, tu corazón late, lento, pero lo hace. Las palomas se han ido a dormir, sus nidos están arriba de ti, en los árboles más altos del parque, es obvio, estás en la parte más alejada del mismo, la más oscuro, la más frecuentada de noche por los amantes y ladrones y la menos por las autoridades.


¡Voltea a tu izquierda! Una figura se aproxima hacia ti, a estas horas de la madrugada seguro es un ladrón - es inutil ya, está a tu lado.

¡Vamos a casa! - te dice con tono firme y serio - Es muy tarde para seguir aquí.

No reaccionas, no volteas a verle la cara, parece haber llorado un buen rato ¿Te digo algo? Parece buen hombre, de buena familia y espera, a juzgar por su rostro, debe tener tu edad ¿Quién es? ¿Cómo te ha encontrado en este lugar recóndito? ¡Al menos no fue un maleante! Vamor, mírale, voltea, levántate y ve a donde quiere, así me despreocuparé por ti.

¡Andrés! Por el amor de Dios, respondeme, dime algo - Te grita con desesperación, mientras varias lágrimas brotan de sus hojos grandes, se arrodilla, parece vencido, proyecta una tristeza inmensa, no le consuela nada - inevitablemente, llora en tus piernas.

¡Por fin! Al fin has movido una parte de ti ¿Verdad que se siente bien moverse y ser libre? Has bajado la cabeza, le ves llorar. Tu expresión es otra ahora.

Has cambiado el frío rostro, por una mirada tierna y llena de dulsura, quien no te haya visto horas antes juraría que eres incapaz de ponerte en ese plan. Con mano cálida le acaricias la cabeza al pobre hombre sollozante, le consuelas, poco a poco notas que deja de llorar y comienza a suspirar como un niño pequeño después de haber hecho un berriche en grande.

Cierras los ojos, sonríes, se incorporan juntos, le das un fuerte abrazo. Él no sabe qué pensar, está exactamente como yo hace una horas - y ahora - igual de sorprendido, no sabe si reir o enfadarse.

Hora de irnos a casa -le dices al oído - espero no lo vuelvas a hacer, si lo haces, sabes dónde buscarme, aquí es donde vengo siempre que tengo mil dudas en la cabeza, es donde nadie me molesta, donde a nadie le importa lo que me pase dentro, donde quedarme horas no implica molestar a alguien, donde respiro aire puro y donde los árboles son sabios, te hacen escuchar lo que el corazón dice, lo que el cerebro dicta y lo que el cuerpo pide.

Él ahora sonríe, salen una lágrimas que pronto secas con tu mano, le tomas del cuello, lo besas y finalmente dices "Mi corazón, va lento en sus latidos si tu no estás aqui; mi cuerpo te pide a cada instante, y mi mente no deja de pensar en ti y en aquellos momentos que hemos pasado; momentos que han forjado nuestras vidas, que nos han traído hasta este punto, dónde sin decirte nada de nada, me has encontrado y me has demostrado que realmente me amas"


Y con este final me quedo, todo aquél sufrimiento que me causaste por horas desde tu llegada, ha terminado en algo bueno y por más, bello. Una muestra de amor irrepetible. Increíblemente, después de varios años de conocerte, de tenerte aquí por lo menos una vez al mes, jamás te había imaginado salir tan contento y lleno de este parque de tus recuerdos.

marzo 31, 2008

Vive Ya

Vive ya!


Hay tantos giros que da la vida, situaciones que pasan de repente, momentos, decisiones que tomar... y al final concluyes con que la vida, es una ruleta. Donde juegas día a día, minuto a minuto, por lograr metas y objetivos trazados en el pasado, entendiendo este pasado no sólo como el ayer o el mes o año pasado, sino también como el segundo que acaba de ocurrir.


Pero que pasa cuando sucede algo que no tenías contemplado... o peor aún, cuando sucede algo que no querías ocurriese... es ahí cuando te vuelves loco tratando de elegir acciones, tomar decisiones o tratar de llegar a situaciones que: te libren muy bien de lo que puede complicarse o simplemente te saquen a un terreno pacífico en el que puedas pensar y actuar mejor.


Cuántas y tantas personas hay en este mundo, que en un intento desesperado por salir de los "problemas" se han quedado a mitad del camino, no han salido bien de ellos o se han reprimido y dejado comer por estos... tal vez, el modo de afrontar las cosas, la manera en que cada quien ve sus problemas, sean los determinantes para que salgas o no de ellos. Pero ¿Qué pasaría cuando se te obliga a tomar acciones que no pretendías, con tal de enmendar o resolver el problema?


En fin, supongo me estoy metiendo en un terreno muy subjetivo, puesto que, como ya escribí antes, depende de cómo lo ve cada quien...

Así pues, en este momento de la vida puedes encontrarte en situación similar o quizá podrías estarlo en el segundo que está por suceder, para estos casos creo que lo mejor es detenerse y analizar, recordar que tu vida depende de ti y de nadie más. No te vayas con la idea falsa de hacer absolutamente todo lo que quieras, puesto que, no siempre son las mejores opciones (tómalas sólo cuando sepas que todo estará bien).

Al final, siempre, pero siempre, piensa en los demás, pero nunca, abslutamente nunca, dejes de pensar en ti.

"Vive ya, atrévete a vivir ahora"